El valor de la palabra dada

En nuestra sociedad actual hay valores personales que parecen estar en desuso y virtudes que se asemejan a verdaderas antiguallas. Términos como: compromiso, transparencia e integridad son difíciles de darles el valor que se merecen.
En cualquier ser humano, las virtudes personales y los principios son fundamentales a modo de integridad propia y credibilidad ante los demás.
En las relaciones humanas, el juicio que tengamos de las personas que nos rodean marcan la opinión, el trato y el criterio que nos hemos formado. Mientras que la relación directa que mantengamos serán su propia credibilidad que puede quedar en entredicho.
Ante la vida cualquier estado de confianza personal que mantenemos tiene una prueba de fuego en la confianza mutua. En ella radica: “el valor de la palabra dada”.
La seriedad en la palabra dada que trasmite una persona con compromiso y rectitud en cualquier faceta o relación es una muestra de equidad e integridad. La integridad a nivel personal es un valor de transparencia necesaria en toda relación humana a modo de garantía y confianza frente a todo vinculo, actividad o cometido.
La responsabilidad ejercida por cualquier individuo en toda ocupación, tarea o trabajo es una garantía en las determinaciones y decisiones que se lleven a cabo. Es la palabra dada en forma de aval, rigor y crédito.
La confianza que depositamos en alguien siempre viene precedida por la transparencia que nos transmita y las rectitud que realice en sus actuaciones cotidianas.
La integridad siempre es un fin a transmitir que conllevan unos valores y principios como virtud de franqueza, claridad y crédito personal.
El valor de la palabra dada es algo más que un compromiso, es la honestidad de la misma persona en sí misma con su autenticidad consustancial y su integridad ética.
La dignidad siempre es un aspecto de capacidad y aptitud en las obligaciones y responsabilidades que se ejerzan.
Creer en alguien es creer en algo más que en la persona, es creer en las convicciones que transmita, la transparencia que practique y la valía que tenga.
Cualquier fin necesita unos valores de integridad para luchar por ellos y una ética para poder alcanzarlos. Es la suma de los meritos y las capacidades como valor personal e imparcialidad en las acciones que desarrollemos.
La ética siempre es una virtud de fuerza en los principios, merito en los valores y motivo para todo fin que busque la honestidad y la integridad de la persona. Es la palabra dada en forma de acción y su valor como garantía de compromiso.
No hay deber que no requiera una obligación. Una firmeza de actuación y una determinación de compromiso y palabra dada.
En la toma de decisiones, la franqueza que se transmita es la confianza que depositan en nosotros y la transparencia como señal de credibilidad y creencia.
Toda finalidad que se busque en una actividad o quehacer, tiene una perspectiva a tener en cuenta, pero también necesita de unos valores de honradez y ética como aliados para que lleguen a buen fin.
El valor de la palabra dada es transparencia cuando tiene crédito y credibilidad, cuando creen y confían en nosotros, cuando las decisiones se toman con franqueza y la honradez es una virtud de ética, rectitud e integridad personal.
Hagamos que crean en nosotros desde la palabra dada. Aquella que nace de la honestidad como entereza moral insobornable, y que viene dada desde el deber del compromiso.
Seamos capaces de reflexionar para ver que la integridad y la autenticidad en las actuaciones y toma de decisiones que tomemos sean la mejor prueba de nuestra palabra dada como concepto individual de probidad.
Si la integridad, rectitud y generosidad son cualidades humanas que reflejan el valor en la conducta y el comportamiento de cualquier ser humano. Hagamos de este exponente el mejor aliado frente a cualquier situación o circunstancia.
Si es así, estaremos ante el valor de la palabra dada en estado puro. Es nuestra carta de presentación de confianza ante nosotros y los demás. No la malgastemos.

Acerca de Lorente Andía

Reflexiones y análisis sobre el pensamiento humano y nuestra sociedad.
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